¿Medvedev se pasa al pickleball?

¿De la raqueta de tenis a la pala de Pickleball?
Daniil Medveded bromeó con retirarse del tenis para dedicarse al pickleball junto a Jack Sock tras una inesperada derrota en el torneo de Winston-Salem ante Martin Damm.
El ruso, expresando su frustración, sugirió que cualquier deporte es mejor en este momento, antes de afrontar el US Open en medio de una temporada irregular. Esta salida de tono refleja el complicado bache mental y de juego que atraviesa el ex número uno del mundo.
Medvedev desata la locura antes del US Open: contempla el pickleball y el curling tras su último colapso
Si algo ha demostrado el circuito ATP en las últimas temporadas, es que la llegada del final del verano y la cercanía del US Open alteran el termómetro emocional de Daniil Medvedev. Un año después de su recordada y polémica descalificación psicológica en la primera ronda de Nueva York, el tenista ruso volvió a dejar un momento tan surrealista como preocupante durante el torneo de Winston-Salem.
Como primer cabeza de serie tras recibir una invitación, Medvedev se vio superado en la pista por el joven estadounidense de 22 años Martin Damm, quien lo derrotó por 7-5 y 6-3. Fue durante uno de los cambios de lado cuando el campeón del US Open 2021 decidió abrir su mente ante el juez de silla, reflexionando de manera irónica —pero visiblemente frustrado— sobre su futuro profesional.
El «fichaje» soñado por el pickleball
«Quizá debería empezar una carrera en el pickleball», meditó Medvedev en voz alta mientras asimilaba la derrota. Lejos de dejarlo ahí, el ruso de 30 años profundizó en su plan de escape: «No es demasiado tarde. En dobles… con Jack Sock», añadió, haciendo referencia al ex Top 10 de la ATP que se retiró del tenis para convertirse en una de las grandes figuras del circuito profesional de pickleball, donde ya acumula ocho títulos.
La catarsis de Medvedev no se detuvo en las palas. Mirando fijamente al juez de silla, el moscovita sentenció con amargura: «Cualquier deporte en este planeta es mejor, hombre. Incluso el curling ahora mismo». Una declaración que define a la perfección la crisis existencial que atraviesa el jugador.
Una temporada de constantes turbulencias
Este nuevo cortocircuito llega en mitad de un año repleto de altibajos para el ex número uno del mundo. Tras un 2025 gris que provocó la ruptura con su entrenador de toda la vida, Gilles Cervara, el ruso pareció revivir a principios de 2026 bajo la tutela de Thomas Johansson, conquistando Brisbane y firmando una gran final en Indian Wells ante Jannik Sinner.
Sin embargo, la consistencia ha vuelto a desaparecer. Desde recibir un doloroso doble rosco (6-0, 6-0) por parte de Matteo Berrettini en Montecarlo, hasta caer en la primera ronda de Roland Garros ante Adam Walton, Medvedev no encuentra el rumbo. Tras romper también con Johansson este verano, actualmente trabaja con Andrey Golubev para la gira norteamericana de pista dura.
Medvedev aterriza en Nueva York sin sanciones económicas por sus palabras en Winston-Salem —a diferencia de los 42.500 dólares de multa que pagó el año pasado por su monumental bronca con el público ante Benjamin Bonzi—, pero vuelve a hacerlo bajo la piel que mejor le sienta y más debate genera: la del antihéroe más magnético, impredecible y cerebral del tenis mundial.
Never change, Meddy 🤣@WSOpen pic.twitter.com/kpQy1Omyv2
— Tennis TV (@TennisTV) August 26, 2026
