Leonardo DiCaprio y su pasión por el pickleball: el deporte que conquistó Hollywood

Mucho antes de convertirse en el deporte de moda, Leonardo DiCaprio ya tenía una pista de pickleball en casa
Leonardo DiCaprio es conocido por muchas cosas. Por películas como Titanic, El lobo de Wall Street, Origen o El renacido. Por su compromiso con las causas medioambientales. Por su vida relativamente alejada de la exposición pública cuando desaparecen las cámaras.
Pero hay una faceta bastante menos conocida del actor estadounidense: su afición por el pickleball.
Y no parece tratarse simplemente de una celebrity subiéndose a la última tendencia deportiva.
DiCaprio lleva años relacionado con este deporte e incluso se ha publicado que dispone de una pista en su casa de Los Ángeles, donde organiza partidos con amigos.
Un detalle especialmente curioso si tenemos en cuenta que buena parte del planeta acaba de descubrir qué es el pickleball.
Mientras muchos todavía intentan pronunciar correctamente su nombre, parece que Leonardo DiCaprio ya llevaba tiempo con una pala en la mano.
Leonardo DiCaprio, uno de los aficionados más famosos al pickleball
El pickleball ha conseguido algo que muy pocos deportes emergentes logran: introducirse en los círculos de algunas de las personas más conocidas del planeta.
Y Leonardo DiCaprio es uno de los nombres que aparecen habitualmente cuando se habla de la afición de Hollywood por este deporte.
Su interés resulta además bastante representativo del fenómeno que se está produciendo en Estados Unidos.
Porque una de las grandes fortalezas del pickleball es precisamente que no necesitas convertir el deporte en el centro de tu vida para disfrutarlo.
Puedes jugar durante una hora.
Puedes organizar un partido con amigos.
Puedes competir.
O simplemente puedes coger una pala y pasar un buen rato.
Esa flexibilidad ha permitido que el pickleball encuentre un espacio perfecto dentro del estilo de vida de muchas celebridades.
Una pista de pickleball en casa
Aquí aparece uno de los detalles más llamativos de la historia.
DiCaprio ha sido señalado por diferentes medios estadounidenses como un auténtico aficionado al pickleball y se ha hablado de la pista que tiene en su propiedad de Los Ángeles.
Puede parecer una extravagancia propia de Hollywood.
Pero, en realidad, refleja una de las grandes ventajas del deporte.
Una pista de pickleball necesita mucho menos espacio que una pista de tenis.
La superficie oficial de juego mide 13,41 metros de largo por 6,10 metros de ancho.
Esto hace que resulte relativamente sencillo incorporar pistas en urbanizaciones, hoteles, centros deportivos e incluso viviendas particulares con suficiente espacio exterior.
En Estados Unidos, precisamente, una parte importante del crecimiento del pickleball se ha producido fuera de los grandes clubes tradicionales.
Pistas privadas.
Comunidades residenciales.
Parques públicos.
Centros recreativos.
Hoteles.
El deporte puede aparecer prácticamente en cualquier sitio.
Y una vez aparece una pista, solo hacen falta cuatro personas para empezar un partido de dobles.
¿Qué tiene el pickleball para enganchar a Leonardo DiCaprio?
Probablemente lo mismo que está enganchando a millones de personas.
El pickleball consigue algo aparentemente sencillo pero tremendamente complicado en el deporte:
ser accesible sin resultar aburrido.
Aprender las reglas básicas no lleva demasiado tiempo.
La pala es manejable.
La pista es pequeña.
La pelota viaja a una velocidad que permite comenzar a construir puntos relativamente pronto.
Una persona sin experiencia puede empezar a divertirse durante su primera sesión.
Pero eso no significa que el deporte sea fácil.
Cuando aumenta el nivel aparece otro pickleball completamente diferente.
Drops.
Dinks.
Resets.
Ataques.
Passing shots.
Cambios de ritmo.
Juego en la cocina.
Lectura del rival.
Posicionamiento.
Paciencia.
Estrategia.
Puedes aprender a jugar rápidamente y pasar años intentando jugar realmente bien.
Y ahí aparece uno de sus grandes secretos.
Un deporte perfecto para jugar con amigos
Hay otro elemento que ayuda a entender la afición de Hollywood por el pickleball.
Es tremendamente social.
En la modalidad de dobles hay cuatro jugadores compartiendo una superficie relativamente pequeña.
Las distancias son cortas.
La comunicación entre compañeros es constante.
Los puntos se suceden rápidamente.
Y siempre hay momentos para comentar una jugada, bromear o discutir amistosamente sobre si aquella pelota había entrado o salido.
Es competición, pero también es entretenimiento.
Para una persona como Leonardo DiCaprio, acostumbrada a vivir rodeada de cámaras y atención mediática, no resulta difícil imaginar el atractivo de poder organizar un partido privado con amigos.
Sin público.
Sin gimnasio.
Sin grandes preparativos.
Una pala, una pelota y cuatro jugadores.
Hollywood descubre el pickleball
DiCaprio está lejos de ser un caso aislado.
Durante los últimos años, el pickleball ha conseguido extenderse entre actores, músicos, deportistas y empresarios estadounidenses.
Jennifer Aniston, George Clooney y otras celebridades han aparecido relacionados con esta nueva fiebre deportiva.
También encontramos casos como Bill Gates, que lleva jugando desde mucho antes de que el pickleball se convirtiera en tendencia.
Y el salto ha llegado incluso al deporte profesional.
Figuras como Tom Brady han participado en inversiones vinculadas a equipos profesionales de pickleball.
Lo interesante, por tanto, no es que Leonardo DiCaprio juegue.
Lo interesante es que forma parte de un movimiento mucho mayor.
Hollywood se ha convertido en uno de los grandes escaparates involuntarios del pickleball.
¿Por qué las celebrities prefieren pickleball y no tenis?
En realidad, no tienen por qué elegir.
Muchos aficionados combinan tenis, pádel y pickleball.
Pero este último tiene algunas características que lo hacen especialmente atractivo para el jugador ocasional.
La primera es evidente: necesitas recorrer menos distancia.
Una pista de pickleball es mucho más pequeña que una de tenis.
La segunda es la curva de aprendizaje.
Conseguir mantener un intercambio divertido en tenis puede resultar complicado para alguien que nunca ha cogido una raqueta.
En pickleball, ese momento llega mucho antes.
Y existe una tercera razón fundamental.
El dobles funciona extraordinariamente bien.
No necesitas ser un gran jugador para participar en un partido entre amigos y sentir que formas parte del juego.
Eso permite reunir perfiles y edades diferentes alrededor de una misma pista.
Menos potencia, más estrategia
Quien observa por primera vez un partido de pickleball puede cometer un error.
Pensar que todo consiste en golpear fuerte.
Después juega.
Y descubre la cocina.
La denominada non-volley zone cambia completamente la lógica del deporte.
No puedes simplemente acercarte a la red y volear cualquier pelota desde cualquier posición.
Eso genera situaciones tácticas muy particulares y explica la importancia del famoso dink: ese golpe suave que cae dentro de la cocina del rival y obliga a jugar con paciencia.
De repente, la potencia deja de resolver todos los problemas.
Hay que pensar.
Esperar.
Mover al rival.
Buscar el momento adecuado.
Y atacar cuando aparece la oportunidad.
Por eso jugadores de edades y condiciones físicas diferentes pueden disputar partidos sorprendentemente igualados.
La fuerza ayuda.
La velocidad ayuda.
Pero saber jugar importa muchísimo.
Un deporte competitivo sin necesidad de ser profesional
Aquí aparece otra de las características que podrían explicar por qué el pickleball está creciendo tan rápido.
Permite competir desde prácticamente el principio.
No hablamos necesariamente de competición profesional.
Hablamos de esa pequeña rivalidad que aparece inevitablemente cuando cuatro amigos entran en una pista.
Al principio da igual el resultado.
Hasta que alguien empieza a contar.
Y entonces ya no da tan igual.
Esta capacidad para generar competición amateur ha sido uno de los motores de otros deportes como el pádel.
Ligas.
Rankings.
Torneos sociales.
Partidos por niveles.
Retos entre jugadores.
El pickleball puede construir todo un ecosistema alrededor del jugador recreativo.
Y eso hace que sea mucho más fácil mantener el interés a largo plazo.
De pasatiempo estadounidense a fenómeno mundial
La historia resulta todavía más sorprendente cuando recordamos de dónde viene todo esto.
El pickleball nació en 1965 en Bainbridge Island, Washington.
Joel Pritchard, Bill Bell y Barney McCallum buscaban una forma de entretener a sus familias durante el verano.
Improvisaron.
Utilizaron elementos de otros deportes.
Adaptaron el material.
Crearon reglas.
Y sin saberlo pusieron en marcha algo que décadas después acabaría convirtiéndose en un fenómeno deportivo.
Durante mucho tiempo permaneció relativamente concentrado en Estados Unidos.
Pero después llegó la explosión.
Más jugadores.
Más pistas.
Más torneos.
Mejores palas.
Fabricantes especializados.
Patrocinadores.
Competiciones profesionales.
Inversores.
Retransmisiones.
Y celebrities.
El pequeño juego familiar había dejado de ser pequeño.
¿Y ahora España?
Aquí es donde la historia se vuelve especialmente interesante.
España podría reunir muchos de los ingredientes necesarios para que el pickleball crezca con fuerza.
Tenemos cultura de deportes de raqueta.
Tenemos una infraestructura deportiva importante.
Tenemos clima favorable para jugar al aire libre durante buena parte del año.
Y, sobre todo, tenemos el precedente del pádel.
Hace décadas también era necesario explicar qué era el pádel.
Hoy forma parte del paisaje deportivo español.
Eso no significa que el pickleball vaya a sustituirlo.
Ni siquiera necesita hacerlo.
Puede encontrar su propio espacio.
Su menor necesidad de superficie, facilidad de aprendizaje y carácter intergeneracional abren posibilidades diferentes.
Colegios.
Polideportivos.
Clubes.
Hoteles.
Urbanizaciones.
Instalaciones municipales.
Centros deportivos.
Cualquier espacio puede convertirse potencialmente en un lugar donde descubrirlo.
Leonardo DiCaprio no es la razón del éxito del pickleball
Que Leonardo DiCaprio juegue al pickleball genera titulares.
Pero probablemente lo más interesante sea precisamente lo contrario.
El pickleball no necesita a Leonardo DiCaprio para funcionar.
DiCaprio simplemente ayuda a visualizar un fenómeno que ya estaba sucediendo.
Millones de personas están descubriendo un deporte fácil de aprender, competitivo, social y divertido.
Personas que nunca habían practicado un deporte de raqueta empiezan a jugar.
Jugadores de tenis encuentran una disciplina diferente.
Jugadores de pádel sienten curiosidad.
Familias comparten pista.
Personas de generaciones distintas compiten entre ellas.
Y alrededor de todo ello empiezan a surgir comunidades.
El verdadero secreto está en entrar en la pista
Desde fuera, el pickleball puede parecer extraño.
Una pista pequeña.
Una pala que parece una mezcla entre pádel y tenis de mesa.
Una pelota de plástico llena de agujeros.
Y una zona junto a la red que todo el mundo insiste en llamar «la cocina».
Hasta que juegas.
Entonces empiezas a entenderlo.
El primer intercambio largo.
El primer dink.
El primer punto realmente bueno.
La primera discusión sobre una pelota que «claramente había entrado».
La primera derrota que exige revancha.
Y cuando termina el partido ocurre algo bastante habitual.
Quieres jugar otro.
Quizá Leonardo DiCaprio descubrió exactamente eso hace años.
Hollywood puede haber ayudado a convertir el pickleball en tendencia.
Pero detrás de las celebrities, las inversiones y los titulares existe una explicación mucho más sencilla para entender su crecimiento.
El pickleball es fácil de probar, difícil de dominar y, sobre todo, tremendamente divertido.
Y una vez que entras en la pista, da exactamente igual que seas una estrella de Hollywood.
Al otro lado de la red solo queda un rival al que intentar ganar.

3 Comments
[…] Que Leonardo DiCaprio tenga afición por este deporte genera titulares. […]
[…] al juego. Una circunstancia que lo sitúa junto a otros nombres conocidos de Hollywood, como Leonardo DiCaprio, entre quienes descubrieron las posibilidades del pickleball antes de que las redes sociales, las […]
[…] Leonardo DiCaprio ha sido señalado como un gran aficionado y dispone de una pista privada. George Clooney también ha hablado sobre su relación con este deporte y juega con su mujer, Amal. Jennifer Aniston aparece vinculada a una generación de celebrities que encuentra en el pickleball una forma divertida y social de mantenerse activa. […]