Por qué tus golpes de pickleball se van largos y cómo corregirlos rápido

Si tus golpes en pickleball siguen saliendo largos, no es cuestión de potencia sino de cómo golpeas la pelota. El principal problema está en la pala, en concreto en que su cara esté abierta al contacto, es decir, inclinada hacia arriba en lugar de perpendicular a la red.
Esta apertura, sumada a un golpe acelerado y un mal posicionamiento de los pies, provoca que la pelota se eleve y sobrepase la línea de fondo. Incluso el efecto de backspin puede agravar este problema si la cara está muy abierta.
El ángulo de la pala es crucial: una desviación de solo cinco grados puede hacer que la bola vaya dos pies más allá de la línea, tanto en golpes potentes como en golpes de colocación. Una buena manera de verificar esto es grabar tu golpe desde un lado para ver el ángulo real de la pala.
Además, un seguimiento apresurado tras el impacto suele inclinar la pala hacia arriba justo antes de que la bola salga, haciendo que los golpes que parecían buenos en la red terminen muy largos al llegar a la línea de fondo.
Para evitarlo, es fundamental completar el movimiento de golpeo. Un golpe con un seguimiento completo cierra de forma natural la cara de la pala, evitando que la bola se eleve en exceso.
El juego de pies también juega un papel determinante. Cuando estás fuera de posición o estirado, el cuerpo tiende a inclinarse hacia atrás para compensar, lo que abre aún más la pala. En situaciones defensivas o al intentar un golpe de reset, es común que esto suceda y los golpes largos se acumulen.
La solución pasa por ajustar el posicionamiento con movimientos previos, aunque solo sea un pequeño paso para colocarte bien antes de golpear. Esto da tiempo para preparar la pala correctamente y mantener la bola dentro de la pista.
En resumen, para evitar que tus golpes se vayan largos, trabaja en:
- Ajustar la cara de la pala para que esté más perpendicular al momento de golpear.
- Completar el seguimiento para evitar que la pala se abra.
- Añadir topspin para controlar mejor la trayectoria y que la bola caiga.
- Mejorar el juego de pies para posicionarte correctamente antes del golpe.
Con estas correcciones, que no requieren cambiar tu equipo ni tu swing, podrás incrementar la consistencia en tu juego y reducir los errores no forzados que tanto cuestan en los partidos.
Fuente: The Dink
