Cómo y por qué saltar en tu saque de pickleball para ganar potencia

Muchos jugadores profesionales de pickleball saltan al realizar el saque, pero no es un gesto decorativo: esta técnica aporta más potencia al golpe. El salto permite aprovechar la fuerza de las piernas y el movimiento corporal completo, no solo el brazo.
El principal error que se comete es saltar antes de golpear la pelota. Los expertos coinciden en que el salto debe comenzar justo después del contacto, para que la energía de las piernas se transmita de forma óptima al golpe. Además, es fundamental saltar hacia adelante y no verticalmente, para dirigir la fuerza en la dirección correcta y mantener un buen punto de contacto.
El saque con salto implica una rotación coordinada de caderas y hombros, combinada con una fuerte impulsión desde las piernas. Al aterrizar, es importante mantener el equilibrio y estar listo para la devolución.
Esta técnica, adoptada por jugadores como James Ignatowich —que destaca por uno de los saques más rápidos—, no solo mejora el saque sino también otros golpes. El salto tras el impacto se ha convertido en un hábito atlético esencial para aumentar la velocidad del golpe sin infringir las normas.
Respecto a la legalidad, está permitido siempre que el contacto con la pelota se realice por debajo de la cintura y que ningún pie toque la línea de fondo ni la pista antes de golpear la bola. La clave está en el correcto momento del salto para evitar faltas.
Para incorporar esta técnica es recomendable entrenar primero el timing y el movimiento sin pelota, luego practicar con media potencia y seguir aumentando la intensidad conforme se consolida el punto de contacto correcto. Un buen calentamiento previo es básico para evitar lesiones.
Adoptar este salto puede parecer complicado al principio, pero una vez integrado aporta un plus notable en velocidad y eficacia al saque.
Fuente: The Dink
