Cómo ejecutar un tercer golpe de dejada de derecha en pickleball

El tercer golpe de dejada es una jugada esencial en el pickleball para alcanzar la línea de la cocina y controlar el punto. Consiste en un golpe suave y con arco que se realiza tras el segundo golpe del rival y que debe aterrizar en la cocina, evitando que el oponente pueda atacar.
Aunque muchos jugadores aprenden primero la dejada con la izquierda porque resulta más natural tras un golpe de devolución, la dejada con la derecha es más difícil debido a un mayor control de la pala y un golpe más amplio. Sin embargo, dominarla convierte una transición complicada en una gran ventaja táctica.
Claves para un buen tercer golpe de dejada con la derecha
- Empuñadura: Se recomienda usar una empuñadura continental o una ligeramente modificada de derecha, más relajada que la de golpe fuerte. Una mano demasiado tensa dificulta el tacto y el control.
- Ángulo de la pala: La cara de la pala debe estar ligeramente abierta, unos 10-15 grados, para que la bola supere la red suavemente sin perder control. Demasiado abierta provoca pelotas flojas, demasiado cerrada puede mandar la bola a la red.
- Movimiento y colocación: El contacto debe hacerse delante del cuerpo, con un swing corto y de abajo arriba para levantar la bola lo justo y que caiga lenta en la cocina. El pie debe avanzar al golpe para llegar a la bola de forma activa.
Errores comunes
Los fallos más frecuentes son agarrar la pala con demasiada fuerza, no avanzar adecuadamente con los pies, un ángulo de pala incorrecto o intentar darle demasiada potencia en vez de control. Estos errores suelen hacer que la bola salga alta y fácil de atacar o se quede en la red.
Práctica recomendada
Para mejorar esta dejada, es mejor entrenar repeticiones de precisión con un compañero que lance bolas o usar ejercicios con máquina o contra la pared. Es importante repetir el gesto sin prisas, primero sin bola para afinar empuñadura y ángulo, y luego con lanzamientos constantes para consolidar el control.
Cuándo usar dejada o drive tras el saque
La dejada es ideal para golpes profundos y bien colocados que permitan llegar a la red con tiempo y seguridad. El drive, en cambio, se reserva para bolas cortas o flojas que puedan atacarse directamente. Combinar ambos aumenta la variedad y dificulta la lectura del adversario.
Conseguir una dejada fiable con la derecha es clave para dominar la transición, evitar jugadas comprometidas desde el fondo y romper el ritmo del rival en dobles.
Fuente: The Dink
