3 claves para evitar que la pelota suba demasiado en pickleball

Uno de los errores más comunes en pickleball a todos los niveles es que la pelota suba demasiado después del golpe. Este fallo suele perder puntos fácilmente porque ofrece a tu rival la oportunidad perfecta para rematar.
La jugadora profesional del PPA Tour Ashley Greffrath identifica las tres causas principales de este problema y ofrece soluciones precisas para corregirlas con rapidez en la pista.
Razoramiento de la pala hacia arriba
El error más habitual es que la cara de la pala apunte ligeramente hacia el techo en el momento del contacto. Este ángulo abierto lanza la pelota hacia arriba sin importar la suavidad del golpe. La solución es mantener la pala neutra o ligeramente inclinada hacia abajo, permitiendo que el movimiento de la mano y la trayectoria de golpeo dirijan la pelota y no la muñeca.
Para conseguirlo, hay que pensar en dirigir el golpe hacia delante y no hacia arriba. Cuando el swing se realiza cruzado y hacia adelante, la pala se cierra de forma natural y ayuda a mantener la pelota baja, especialmente en situaciones delicadas como la transición o los voleas cerca de la red.
Golpear demasiado tarde
Un mal posicionamiento hace que el contacto con la pelota se produzca demasiado cerca o incluso detrás del cuerpo. Esto provoca que la muñeca se abra, el codo suba y el swing se descontrole, resultando en una trayectoria hacia arriba. Para evitarlo es fundamental avanzar con los pies y situarse siempre delante del balón, con el cuerpo equilibrado y peso ligeramente adelantado.
Errores de footwork como este son frecuentes y se acentúan cuando el jugador permanece estático tras un golpe, llegando tarde a la siguiente pelota y perdiendo control en la trayectoria.
Movimientos cortos y tensos al golpear
Contrariamente a lo que muchos piensan, un swing corto y forzado aumenta la probabilidad de que la pelota suba. La tensión en el brazo dificulta estabilizar la cara de la pala y produce golpes erráticos. Un movimiento fluido y relajado genera mejor control y permite imprimir un efecto (topspin) que aporta un descenso natural de la pelota justo tras superar la red.
Es habitual que jugadores experimentados caigan en este error bajo presión, volviendo a golpes cortos y nerviosos que les perjudican.
Integrando las correcciones
Estas tres causas suelen darse juntas: un golpe tardío obliga a abrir la pala y a usar un swing corto y tenso. Sin embargo, corregir una mejora las otras dos. Avanzar para golpear más temprano facilita mantener la pala en posición neutra y realizar un movimiento más natural.
Recomienda practicar intercambios cruzados cerca de la red para mejorar estos aspectos en situaciones de baja presión y después aplicar esos ajustes en voleas y otras zonas de la pista.
El objetivo no es evitar errores al 100%, sino reducir los golpes fáciles que regalamos al adversario y minimizar los puntos perdidos. Además, mantener la pelota baja permite un juego más agresivo y menos defensivo en general.
Fuente: The Dink
