Blue Ridge Pickle Barn: un paraíso del pickleball en Georgia

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En las montañas Blue Ridge de Georgia se encuentra un sueño para los aficionados al pickleball: una casa de lujo con tres habitaciones, tres baños, cocina de chef, sauna, jacuzzi y unas vistas impresionantes. Su centro es una pista cubierta privada diseñada para el nivel profesional del pickleball.
Blue Ridge Pickle Barn, gestionada por Kaizen Pickleball y situada cerca de Morganton, abrió sus puertas a principios de 2026 y ya se ha consolidado como una de las mejores opciones de alojamiento vacacional centradas en este deporte en Estados Unidos. El proyecto es iniciativa de Chip Bulloch, un promotor inmobiliario que descubrió el pickleball hace algunos años y vio el potencial de combinar vacaciones y deporte en un solo lugar, ideal para grupos de entre seis y ocho personas.
«Buscaba adquirir o construir una propiedad para Airbnb, y se me ocurrió crear un barndominium dedicado al pickleball», explica Bulloch. Desde la apertura, han pasado ya quince grupos y la mayoría ha repetido estancia, lo que señala la calidad y el encanto del alojamiento. Una pareja que lleva ocho años viajando por el país jugando pickleball aseguró que esta ha sido una de las mejores experiencias por poder jugar con sus amigos en un entorno cómodo y reservado, evitando las sesiones abiertas típicas de otros complejos.
La filosofía Kaizen, que en japonés significa mejora continua, se refleja en la gestión del lugar. Tras cada visita, los huéspedes completan una encuesta para sugerir mejoras, y Bulloch incorpora ajustes constantes que van desde la iluminación y acústica hasta equipamientos del hogar y pista. Además, se dispone de una máquina lanzadora de bolas de alta gama, ayudas para la práctica y clases privadas o grupales con entrenadores locales.
El ambiente y la comunidad generada entre los visitantes es un valor añadido. Bulloch instaló un tocadiscos de alta gama y ha creado una colección con más de 50 discos recomendados por los propios huéspedes, que contribuyen incluso con sus propios vinilos. «El ambiente que se crea, con la música favorita, el vino, los amigos y el deporte, conecta con mucha gente dentro de la comunidad del pickleball», destaca.
El entorno ofrece también otras actividades, como restaurantes cinco estrellas, senderismo, cascadas, el lago Blue Ridge, campos de golf y bodegas. En otoño, el cercano pueblo de Ellijay acoge uno de los mayores festivales de manzana de la región. Según Bulloch, las estaciones otoñal y primaveral son especialmente atractivas, y los veranos disfrutan de temperaturas suaves gracias a la ubicación montañosa.
El éxito del concepto «Pickle Barn» ha llevado a Kaizen a crear un Club de Fundadores con acceso exclusivo y ventajas para reservar antes de abrir fechas al público. La idea principal de Bulloch es que este tipo de alojamiento suponga una nueva forma de viajar, donde el pickleball y la experiencia social son el centro, más allá del simple hospedaje.
Existen ya planes para replicar este modelo en otros estados como Nueva York, Florida, Texas y Arizona. «Los huéspedes recuerdan las risas en la pista, las conversaciones en el bar con vistas a la pista y el tiempo con sus seres queridos, no las habitaciones de hotel. Queremos ayudar a crear esos recuerdos», afirma Bulloch.
Fuente: The Kitchen Pickle
