Importancia del entrenamiento cruzado para jugadores de pickleball

El pickleball se ha convertido en uno de los deportes con mayor crecimiento, atrayendo a atletas de todo tipo, desde exdeportistas hasta aficionados ocasionales. No es raro ver a jugadores dedicarse a este deporte entre cuatro y seis veces por semana, incluso durante varias horas por sesión. Aunque la media de edad de los jugadores se está reduciendo, la mayoría de los practicantes recreativos tienen más de 50 años, lo que, junto al tiempo que pasan en pista, puede aumentar el riesgo de lesiones a largo plazo.
Muchos jugadores han dejado atrás otras actividades como el tenis, el golf o el running para centrarse en el pickleball, lo que demuestra el atractivo del deporte, pero también subraya la necesidad de complementar la práctica con otros ejercicios para cuidar el cuerpo y prolongar la actividad en el tiempo.
Existen dos tipos principales de ejercicio: aeróbico y anaeróbico. El aeróbico depende del consumo de oxígeno y suele ser de larga duración, como correr o montar en bicicleta. Por su parte, el anaeróbico consiste en esfuerzos cortos y explosivos, como los sprints o algunos movimientos en pickleball, donde los puntos duran entre 5 y 15 segundos de media.
Combinar ambos tipos de ejercicio aporta beneficios cardiovasculares y ayuda a prevenir enfermedades comunes como la hipertensión, diabetes y aterosclerosis. En cuanto al entrenamiento cruzado para jugadores de pickleball, actividades como la natación o el ciclismo son excelentes opciones aeróbicas de bajo impacto que reducen el estrés articular. Además, el entrenamiento de fuerza contribuye a mantener la condición física necesaria para el pickleball y mejora la salud ósea.
Para quienes no saben cómo empezar, es recomendable hacerlo de forma progresiva, creando hábitos sólidos con el tiempo en lugar de intentar entrenar intensamente desde el inicio. El yoga es una de las prácticas más accesibles para cualquier nivel y lugar. Más allá de estirar, el yoga mejora la fuerza, movilidad, flexibilidad, equilibrio y concentración, aspectos fundamentales en un deporte que depende tanto de la posición y el movimiento. También ayuda a regular la respiración, un factor clave para controlar la tensión y la ansiedad, especialmente en jugadores principiantes y de nivel medio.
En definitiva, el pickleball es muy divertido y atractivo, pero para seguir disfrutándolo y rendir al máximo, es vital incorporar el entrenamiento cruzado en la rutina. Practicar yoga puede ser una excelente puerta de entrada, con sesiones desde 20 a 30 minutos, ya sea en clases presenciales o mediante videos online.
Para más información, puede contactarse con «The Pickleball Doctor» a través del correo noe@moveitpt.com. Noe Sariban es fisioterapeuta y propietario de Move It Physical Therapy en Chapel Hill, Carolina del Norte, además de profesional certificado por IPTPA y fisioterapeuta de torneo del jugador número uno del mundo, Ben Johns.
Fuente: Pickleball Magazine