Cómo disfrutar y beneficiarse del pickleball después de los 70 años

El pickleball está ganando popularidad entre mayores de 70 años gracias a sus beneficios cardiovasculares, sociales y cognitivos, sin perjudicar las articulaciones. Con una pista más pequeña, una pelota más lenta y un juego centrado en la precisión más que en la fuerza, este deporte está diseñado para competir sin causar lesiones graves.
Actualmente, más de 36 millones de estadounidenses practican pickleball, siendo el grupo de mayores de 60 años el que más crece. Muchos juegan hasta cinco días a la semana e incluso compiten a nivel nacional. Estudios científicos respaldan sus efectos positivos para esta franja de edad, mejorando la agilidad, la salud cardiovascular y el bienestar mental.
El pickleball exige al cuerpo más de lo que parece desde fuera, con sesiones de entre 60 y 90 minutos que pueden quemar entre 350 y 500 calorías y mantener la frecuencia cardíaca en la zona aeróbica recomendada para adultos mayores. Además, el estrés en rodillas, codos y hombros es menor en comparación con otros deportes de raqueta como el tenis, aunque las lesiones relacionadas con movimientos laterales o falta de calentamiento son comunes si no se toman precauciones.
El aspecto social es clave en esta etapa. Jugar dobles fomenta la interacción, combate la soledad y mejora la salud mental, manteniendo el cerebro activo gracias al aprendizaje constante y a la toma rápida de decisiones.
Para comenzar de forma segura, se recomienda jugar dos o tres días por semana para evitar sobrecargas, realizar calentamientos dinámicos de al menos diez minutos, usar calzado específico con soporte lateral y cuidar la técnica para proteger los codos. Además, la recuperación, que incluye dormir bien, hidratarse y realizar actividades de baja intensidad, es esencial para mantener el rendimiento.
Este deporte también se adapta a quienes tienen condiciones médicas como artritis o Parkinson gracias a sus reglas flexibles y opciones para modificar movimientos.
La experiencia y la paciencia son ventajas claves para los jugadores mayores, especialmente en el juego de la zona de no volea (la «cocina»), donde la estrategia y la precisión superan a la fuerza. Así, el pickleball se consolida como una actividad donde la edad es una ventaja táctica y el deportista puede seguir mejorando con el tiempo.
En definitiva, el pickleball tras los 70 no es un deporte de consolación, sino una opción saludable, social y estratégica que permite mantenerse activo y competitivo durante muchos años.
Fuente: The Dink
